4.2.2 San Gregorio Nacianceno
Nació en el mismo año de San Basilio, en el 329. Fue un alma
contemplativa, llevada, a pesar suyo, al campo de la acción; y un hombre de estudio
y poeta, que por su excelente doctrina y elocuencia mereció el apelativo de
"teólogo". Proclamó abiertamente la divinidad del Espíritu Santo y
trazó los primeros rasgos de la Cristología que luego se
desarrollaría en el siglo V. Su apasionado discurso de despedida, cuando tuvo que
abandonar a Constantinopla, de la que era obispo desde el año 381, a causa de los
diversos bandos que dividían a su Iglesia, es muy famoso. En sus poemas morales
decía: "todo es inestable, para que amemos las cosas estables". Gregorio se
retiró a Nacianzo, en donde murió el 25 de enero del año 389 ó
390.
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