3.1.2 Los Bárbaros
Fuera de las fronteras del Imperio, estaban los Bárbaros o Extranjeros,
que así llamaban los romanos y los griegos a quienes no participaban de su
civilización.
Entre los Bárbaros se distinguían tres razas principales:
Los Germanos, establecidos entre el Oder, al oriente; el Danubio, al sur y el
Rin, al oeste. Las grandes familias en que se dividían eran los Sajones,
los Francos, los Visigodos y los Ostrogodos.
Los Tártaros, representados por los Hunos y, mas tarde, por
los Húngaros.
Los Eslavos, a saber, los Polacos, Servios, Croatas, etc.
A fines del siglo IV los Bárbaros empezaron a movilizarse y penetrar en el Imperio
romano. Unos no hicieron sino pasar y asolarlo todo. Así, Roma se vio sitiada,
asaltada y arruinada varias veces.
Otros se establecieron en las tierras romanas y vinieron a ser el origen de las
naciones cristianas. Los Francos, en las Galias; los Visigodos, en
España; los Anglosajones, en Inglaterra; los Lombardas, en Italia
fueron los principales.
|